Objetivos y resultados
A veces las cosas que nos proponemos no obtienen el resultado que esperamos.
Para que esto no suceda es conveniente analizar y definir, desde el principio, que es lo que queremos conseguir y cual es nuestro objetivo.
La técnica es muy sencilla. Imagina que quieres hacer un viaje, lo primero que hay que saber es a que lugar quieres ir, una vez decidido buscaremos un mapa para saber donde se encuentra ese lugar y como podemos llegar hasta él. Si somos previsores, tambíén elegiremos rutas alternativas y trazaremos rutas de servicios que nos hagan llegar al destino elegido de la manera más segura y menos complicada posible.
Toma papel y lápiz, escribe tu objetivo, personal o empresarial, y ahora comienza a trazar la ruta que te lleve hasta él, es importante que cuando hayas descrito esta ruta traces otras alternativas que te lleven al mismo lugar, de esta forma siempre tendrás más de un recurso y podrás elegir.
Ahora tienes que elegir el medio de transporte, que ha de ser el más cómodo, seguro, y adecuado según tus posibilidades.
La prisa es mala compañera en cualquier viaje. hay que ser pacientes e ir avanzando hacía adelante, al ritmo que nos permita disfrutar en todo momento de lo que estamos haciendo y sobre todo del paisaje.
Nuestras metas son importantes pero no serán nada si dejamos en el camino, a aquellos con los que queremos compartirlas.
La paciencia es el mejor vehículo para llegar a donde queramos.
Objetivos claros y bien definidos, definición de recursos, trazado de un plan o estrategia, trazados de planes alternativos (aconsejo un mínimo de tres) y paciencia.
Estos son los elementos que harán posible el éxito en todo aquello que quieras conseguir.
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